miércoles, agosto 12, 2009

Los venerables ancestros familiares.

Yo respeto mucho a los venerables ancestros de mis conocidos pero no puedo evitar sonreir cuando alguien me dice que ha investigado toda su rama familiar y que su tatarabuelo ha resultado ser un notable personaje de una alcurnia totalmente desconocida y además, extranjero. Como si eso le diera una mayor calidad moral o humana sobre los nacionales. Y como si no supiéramos que entonces no había exámenes de ADN y cosas por el estilo. Sobre todo porque siendo honesta, yo no conozco mucho de mis antecedentes familiares pues además, tampoco me interesan demasiado. De mi familia sólo me interesa la gente con la que he convivido directamente y que ha dejado huellas en mi personalidad. De ahí en fuera, mi bisabuelo con un ojo verde y otro azul; como un perro que mi vecino tuvo, puede haber sido pirata, español, malviviente, lord inglés o actor. No es algo que me importe. Lo ví dos veces en mi vida y ése gesto de que le besáramos la mano como saludo me predispuso a encontrarlo algo patético.

Yo lo único que sé es que mi abuela materna siempre ha sido del tipo “Totalmente Palacio” y que "Liverpool es parte de su vida" (con tooodo lo que eso conlleva), que mi abuelo materno creció en la calle Academia, y afuera de su casa aún había aldabas para amarrar los caballos cuando me la mostró orgulloso, que mi abuelo paterno fue un simple donador (in)voluntario de semen que quesque era militar (¿o policía? no recuerdo) pues a mi abue le urgía ser madre antes de que le ganara el reloj biológico, aunque diga que no y nos invente una historia de amor. Y que ella es una mujer luchona, conservadora, amorosa y ultra-consentidora a la que le debo haber aprendido a cocinar pero que nunca logró hacerme tejer ni bordar pero que nunca dijo no a mis aventuras con animales abandonados o en desgracia.
Además no tengo manera de saber a ciencia cierta si entre mis antepasados existió una princesa purépecha, un español (o portugués) que salió huyendo de su país por un crimen y se asentó en méxico o un simple cabrón que tuvo una aventura sexual con una mujer de mi familia. ¿Cómo asegurar mis orígenes entonces?
¿Ilustres antepasados? N’ombre, si yo soy el ilustre antepasado de las generaciones posteriores!!!!!!!!!!

3 comentarios:

Jolie dijo...

uy no ... y luego me dices que posteo complicaciones? jejeje

yo con mis lazos de sangre estoy conforme y bueno no es para menos si hasta me sale gratis la estancia en Madrid
pero de ahi en fuera... ya no se no creo en eso de la sangre azul pues hasta implica tanta responsabilidad y que te asusten los paparazzis ..
mejor no!

Kix dijo...

Pues de mi lado todos han sido aztecas hasta donde recuerdo! ¿Seré una genuina raza de bronce?

Özer dijo...

Yo provengo de tres (o cuatro) generaciones seguidas de madres solteras. Puedo rastrear mi origen hasta los 1800 por la parte materna (mujeres luchonas, sencillas y con gran sentido del humor), pero por la paterna... nada. Según las leyendas familiares mi pool genético debe estar enriquecido con aportes masculinos cubanos y libaneses, supongo que por eso me gusta el son y el tabule!;)