Regresamos de las vacaciones y la verdad, la pasamos muy a gusto. Ahora viene lo triste del asunto que es dejar el descanso, la paz y la tranquilidad a un lado para reincorporarnos a nuestras actividades habituales.
Obviamente, estoy hasta el gorro de trabajo y pendientes así que denme tiempo para irlos visitando, responder correos y demás, ok?
Hoy sólo les dejo unas fotos que tomé durante éstas vacaciones y les confirmo: los veracruzanos son de poquísima madre! Nos consintieron mucho, nos atendie
ron excelente, disfrutamos mucho conocer ésa parte del estado y nos hicieron muy amenas las vacaciones con su particular alegría y excelente sentido del humor. Comimos todo lo tradicional de la zona: atole morado, sacahuil, tamales de camarón (no como los barbudos de Mazatlán, éstos son distintos), chilpachole, pescados y mariscos a rabiar. Eso sí, ¡un calor de la fregada! que nos hizo difícil conocer más lugares pero a ver si en invierno nos damos otra vueltecita por lo que nos faltó.
Las fotos son de Tajín. Una ciudad prehispánica realmente hermosa enclavada en la selva tropical... aunque muy cerca de Papantla, ciudad en la que por cierto, no encontré a los famosos Voladores.
Buen inicio de semana y recuerden que el viernes hay reunión bloggera en el Hard Rock Café de la Ciudad de México, eh.
